Me siento mal, pero no estoy enferma, físicamente por lo menos. Me siento completamente prescindible, siento que en nada alteraría, el que yo no estubiese aquí, que nadie se daría cuenta de que me he ido, porque parece que para algunas personas, es como si ya lo hubiera hecho. Me he hartado de llorar, un día tras otro, sintiendo ese dolor, que sale desde la altura de las tripas, que te hace estremecer de pena, frustración y soledad. En la que entiendes la actitud de los demás hacia ti, pero que no la asumes, despreciando ese ser en que te has convertido para los demás.
Me miro al espejo y me reconozco, y no entiendo como la gente no lo hace, y entonces te das cuenta, que lo que pasa, es que te estás convirtiendo en invisible, y todavía te encoges hacia dentro, para no verte tampoco tu.
Hace seis años, escuchaba esta música que aquí os dejo, y me sentía la persona mas afortunada de la Tierra. Toda la gente que quiero, tenía sus ojos puestos en mi, me deseaban lo mejor y me miraban sonriendo. Dentro de mi, la vida crecía y pensaba, que era invencible y que ya nunca estaría sola. Pero la soledad crece dentro, y conforme pasa el tiempo, te hace desaparecer de la vida de los demás.
Aunque todavía conservo, un lazo de unión con esta vida que en realidad no me pertenece...y ese es el amor que siento por mi hijo y mi mitad, y a los que quiero ver, un día tras otro.
Seguro que mañana será un día mejor. Gracias por leerme.

